Carta Editorial: Comunicación y conciencia en tiempos de cambio
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Carta Editorial: Comunicación y conciencia en tiempos de cambio

Con nuestras visiones y diferencias, pero avanzando por un mismo camino.

Un término que ha tenido cabida en la prensa, redes sociales y en nuestras propias conversaciones o pensamientos, es sin duda la crisis climática. ¿No les parece? 

Discursos como el de Gretha Thunberg en la recién celebrada Cumbre del Clima de la ONU en Nueva York, multitudinarias marchas alrededor del mundo lideradas por Fridays For Future, y la cuenta regresiva para la realización de la COP25 –donde Chile será el anfitrión–, son solo algunos de los hitos que nos hacen decir: tenemos que hacer algo y tenemos que hacerlo ahora. 

Vivimos tiempos de movilización, de cuestionamiento y desafío, y me llena de esperanza y alegría que parece que cada vez son más las personas que están haciendo algo al respecto. Sin embargo, no deja de rondar por mi cabeza la idea de que ese cambio no puede venir sin amor y respeto. Amor, como nos decía Francisca Valdivieso, por la tierra, pero también por sentirnos merecedores de estar en ella. Y respeto por nuestro propio proceso de cambio y el de otros, y por la forma en que podemos hacer que cada vez sean más las personas que sintonicen con su propia manera de hacer un cambio. 

Siempre he sido de la idea de que más vale remar juntas y juntos que por separado, aunque eso requiere aceptar que las otras personas puedan tener diferencias. ¡Y está perfecto! Con diferencias me refiero a distintas motivaciones; si para algunos el bienestar animal es su causa principal, para otros quizás es eliminar el uso del plástico o, de lleno, involucrarse en resolver problemáticas sociales. También existen diferencias en el mismo camino, donde, por ejemplo, algunas personas están recién incorporando el hábito de reciclar, mientras que otras definitivamente han cambiado sus hábitos de compra por otros de menor impacto. Sea como sea, mi invitación es a no perder de vista que estamos caminando juntos hacia un objetivo común y que cada perspectiva, proceso y experiencia tiene un valor en sí mismo. Desde él, todos podemos aprender si estamos dispuestos a escuchar. 

En tiempos donde se siente la urgencia y se nos está empujando al cambio y a ser personas más conscientes, empáticas e informadas, me parece interesante recordar: 

Responder, no reaccionar. A una publicación en redes sociales, a un titular de revista, a un comentario que alguien dice… Pausa, es nuestra mejor herramienta. 

Una palabra cálida, respetuosa y de ayuda puede ser mucho más poderosa que una agresión. Qué tal comentarle directamente a una persona, marca u organización: “tengo una idea que podría mejorar tu impacto positivo”, “no te parece que esto podría mejorar”, “sabes que hay un error en lo que dices, pero esta información puede ayudarte”, etc. 

¿Cómo invitar a otra persona a reflexionar con nosotras(os) si atacamos su forma de ser o hábitos que le son normales? Frente a un ataque, las personas nos defendemos, y con esa defensa la posibilidad de escuchar y conversar se elimina. ¡Y eso es precisamente lo que no queremos que pase! 

¿Seguimos avanzando juntas?

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Javiera Amengual

Directora

Psicóloga y Gestora Cultural UC, pero demasiado curiosa para quedarse solo ahí. El año 2016 funda Franca. plataforma online de moda y estilo de vida slow. Sibarita amateur, amante de la estética y aprendiz de astróloga. @jamengual

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