Chilco o Fucsia
Flora Fabulosa

Chilco o Fucsia

Una sección florida y sensible que nos invita a conocer nuestro patrimonio natural.

Ilustración: Pamela Fuentes

Fotografía: Josefina Hepp

La verdad es que me fasciné con las plantas yendo al campo, desde muy chica. Paseando por el bosque, columpiándome en las lianas, mirando de cerca las flores de las enredaderas y los árboles. Ahí mismo decidí que quería ser agrónoma; quería aprender a producir y cuidar la tierra y la naturaleza. Ahora me parece la profesión más linda y necesaria del mundo, en especial con las opciones de trabajo que se han abierto en el último tiempo. Por ejemplo, yo no me dedico a nada productivo sino que a la conservación de biodiversidad, y hoy día eso tiene su espacio también dentro de la Agronomía. En este camino me fui especializando en la flora nativa y sus semillas, y actualmente estoy haciendo un doctorado en fisiología de semillas de especies del desierto costero, investigando qué necesitan para germinar. Además trabajo haciendo libros para niños y talleres en temas de medio ambiente y cultura en escuelas rurales, en el marco de la línea de Comunidad del Centro del Desierto de Atacama de la UC. Me encanta y agradezco poder dedicarme a esto que me apasiona.

Hoy quiero presentarles al Chilco o Fucsia. Su nombre científico es Fuchsia magellanica y es un arbusto nativo de Chile. Elegí la fucsia para inaugurar esta sección porque estoy segura que todo el mundo la conoce, está en todas partes; la he visto mucho en el Reino Unido donde nací. En el libro Botánica Indígena de Chile del Padre Ernesto Wilhem de Mösbach, se describe al chilco o la fucsia como “un arbusto arborescente de gran dispersión geográfica. Produce vistosas flores colgantes de color colorado purpúreo y bayas alargadas, llamadas cuchigordos en Chiloé”.

Los usos de esta planta, que muchas personas desconocen, son:

Comestible: los frutos se pueden comer, hay que elegir los más grandes y gordos. Yo los he probado y si bien no tienen un color muy llamativo, son ricos, tienen un sabor dulce-suave y siempre es entretenido descubrirlos en paseos en el sur y comerlos. Hay que elegir los más gordos y blandos porque de otra forma son muy desabridos.

Tintóreo: Las ramas tiñen de color negro. Las flores tiñen de color rosado o morado pálido. Sé que en el sur de Chile usan partes de la planta para teñir; en la Fundación Chol Chol, donde aprendí a teñir lana, me dijeron que emplean esta planta.

Medicinal: las flores y hojas se usan para bajar la fiebre y también para tratar molestias asociadas a la menstruación. Se prepara una infusión con una cucharadita para una taza de agua hirviendo. Las mismas partes de la planta lo utilizan los diabéticos para bajar el azúcar. La corteza es buena para la diarrea de los niños chicos.

Ornamental: es muy utilizada en todas partes del mundo porque puede crecer como arbusto pequeño y sus flores, de largos sépalos rosados y pétalos morados, son muy llamativas y se ven a lo largo de varios meses.

Otros: la flor es polinizada por el picaflor chico (Sephanoides sephaniodes), que necesita la energía que le da el néctar para mantener su capacidad de batir las alas a una velocidad de más de 80 aleteos por segundo. Es decir que poner un chilco en el patio podría atraer a estas aves y así proporcionar un lindo espectáculo en el propio jardín, además de un beneficio a los picaflores.

Josefina Hepp

Agrónoma UC, magíster en Protección y Manejo Ambiental de la U. de Edimburgo, actualmente haciendo un doctorado en fisiología de semillas en la Universidad Católica. Escritora de libros infantiles y juveniles de ficción y no-ficción y emprendedora en Acaena.

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