La realidad que queremos construir
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La realidad que queremos construir

Momentos de revisión y cambio que exigen pausa, reflexión y diálogo.

Después de un mes de septiembre en que estuvimos celebrando nuestro aniversario, donde poco a poco hemos podido tener una probadita de libertad y empezamos a mirar cómo ha sido este 2020, recibimos este mes de octubre reflexionando no solo en retrospectiva ante este loco año, sino también pensando en proyectar hacia el futuro. En un 2020 que sin duda nos ha quitado el piso, vale la pena pensar qué y cómo queremos construir los años por venir. Y más importante aún, por qué deberíamos hacerlo de una nueva manera. 

La pandemia ha sacudido el mundo, desde las grandes industrias hasta a las personas. Tomemos por ejemplo la industria de la moda, la cual sabemos que mantenía un ritmo de producción, distribución y consumo a cualquier costo. Sin embargo, hoy vemos cómo la industria y su lógica de constante crecimiento se ha visto cuestionada, así como sus grandes volúmenes y ritmos de producción, basados en tendencias efímeras que incitan al consumo y descarte constante. Por otra parte, las largas (y opacas) cadenas de producción han quedado al descubierto producto a esta pandemia que paralizó el mundo, revelando aún más la vulnerabilidad de los trabajadores textiles y de confección, quienes, producto de las masivas cancelaciones de órdenes de las grandes marcas, han perdido sus empleos. Diversas voces y reconocidas marcas como Gucci, Dries Van Noten o Saint Laurent se han rebelado contra un ritmo de creación y producción insostenible, no solo para sus creativos, sino para el planeta y las personas. Por otra parte, estos meses de estar en casa, aislados y en pausa, han traído consigo una serie de cuestionamientos, donde valores como el apoyo a la economía local, la moderación o incluso la austeridad han empezado a ser la prioridad para consumidores que quizás hace solo un par de meses no habían tenido la oportunidad, ganas o tiempo de enfrentarse a cuestionar la manera en que estaban viviendo y consumiendo en su día a día.

Nuestros hábitos de consumo siguen siendo un gran tema. Como conversamos hace un par de ediciones atrás, el confinamiento y la suspensión de diversos servicios nos obligó de una u otra manera a adaptar nuestras rutinas, lo que en muchos casos significó sacrificar algunos hábitos sostenibles que ya estaban arraigados, pero que en el mejor de los casos también se ha traducido en ganar otros y tener todas las ganas de mantenerlos en el tiempo. Aunque los principales medios y conversaciones por Zoom sigan teniendo al coronavirus como titular o tema principal, otros que han sido parte de nuestras inquietudes siguen ahí, avanzando o retrocediendo. El cambio climático, la pérdida de biodiversidad, las desigualdades sociales, una cultura desechable y adicta a la velocidad, por nombrar solo algunas, son situaciones urgentes que siguen demandando una solución, una nueva forma, un cambio de paradigma.  

Este mes se cumple también un año del estallido social en Chile, y pocos días después de esta fecha se realizará el plebiscito sobre una nueva constitución para Chile. A nivel nacional vivimos nuestro propio momento de revisión y cambio, uno que nos exige pausa, reflexión y debate, así como respeto, intercambio y construir una visión común, una que sea más buena, justa y limpia para todxs. 

Estamos lejos de dejar atrás la incertidumbre, incluso hacer planes a mediano plazo es algo improbable en este contexto, y aunque a ratos eso se sienta muy incómodo, hoy escogemos tomarlo como una invitación a volver a preguntarnos por esa capa más profunda que guía nuestros movimientos como individuos y colectivo: ¿Qué vida quiero vivir? Hoy vemos caer muchas estructuras, pero ¿qué quiero construir realmente sobre ellas? ¿Cómo han cambiado mis prioridades? Después de todos estos cambios y remezones, ¿cómo quiero vivir el día a día realmente? ¿Qué puedo hacer para avanzar en esa dirección? 

Estamos viviendo un momento histórico, y como tal, nos pide estar a la altura de las circunstancias, no desde grandes actos heroicos, sino más bien desde un lugar de apertura, diálogo, respeto, colaboración, intercambio y cocreación. Y es que si queremos una vida, sociedad y planeta sostenible, es indispensable alinearnos con esos valores en nuestros propios cuestionamientos. 

Las leemos <3

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Javiera Amengual

Directora

Psicóloga y Gestora Cultural UC, pero demasiado curiosa para quedarse solo ahí. El año 2016 funda Franca. plataforma online de moda y estilo de vida slow. Sibarita amateur, amante de la estética y aprendiz de astróloga. @jamengual

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