Palma chilena
Flora Fabulosa

Palma chilena

Una hierba generosa y resiliente.

La Jubaea chilensis es una generosa especie de las palmáceas y la única representante de su género. Jubaea es endémica de Chile continental. De esta hermosa palma se obtienen sus frutos (la palma tarda entre 35 y 70 años en producirlos), así como los coquitos (la semilla) y su savia. Habita la zona central de Chile, y es uno de los tres grandes del bosque nativo, junto al alerce y la araucaria.

Su nombre científico hace referencia a un rey africano, Juba (52 al 23 a. C.), rey de Numidia y Mauritania, supuestamente debido a su porte real.

Esta palma autóctona puede llegar a vivir hasta los 1.500 años y es muy resiliente: se la ha visto recuperarse de incendios y sobrevivir tanto a heladas, sequías o nevadas.

Es de lento crecimiento, ya que se angosta en la parte superior cuando concentra su energía en la producción de frutos. Después, continúa creciendo mucho más lentamente durante toda su larga vida. Por su tronco hinchado y liso, se considera una de las palmas más bellas del mundo, y puede alcanzar hasta 30 o 35 metros de altura.

Sus coquitos son consumidos confitados o frescos, y comercializados para elaborar cosméticos; su savia se extrae para fabricar la conocida miel de palma. Las hojas tienen aproximadamente cuatro metros de largo, y han sido utilizadas para la construcción de viviendas rústicas y para todo tipo de techos, al igual que para la elaboración de tejidos, canastos, sombreros y adornos, e incluso papel.

Esta vigorosa palma ha estado en disminución durante los últimos 500 años. Se estima que la población se ha reducido en alrededor de un 98%, desde 5 millones de individuos hasta solamente 124.000. Esto se debe, por una parte, a la obtención de su savia, la que antiguamente se usaba como endulzante, llegando incluso a exportarse. Se debe también a la deforestación del bosque nativo para la habilitación de tierras para la agricultura, así como la presión de asentamientos humanos que afectaron a zonas con palmas, además de los incendios forestales y la cosecha prácticamente total de sus frutos.

En Cocalán, por su parte, se ha visto un incremento de la población de esta palma, que se debe tanto a su incremento natural como a su cultivo en la zona. Además, desde el 2005, la savia se extrae sin sacrificar la palma, a través de una técnica que permite el lento goteo de su savia. Hoy, afortunadamente, sabemos cómo propagarla, y su fama la ha llevado como planta ornamental a otros países.

Fotos: Josefina Hepp

Fuentes:

Hechenleitner V., P., M.F. Gardner, P.I. Thomas, C. Echeverría, B. Escobar, P. Brownless & C. Martínez A. 2005. Plantas Amenazadas del Centro-Sur de Chile: Distribución, Conservación y Propagación.

Curiosidades de Chile: Patrimonio Natural. Editorial Astoreca. 2019.


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Josefina Hepp

Agrónoma UC, magíster en Protección y Manejo Ambiental de la U. de Edimburgo, actualmente haciendo un doctorado en fisiología de semillas en la Universidad Católica. Escritora de libros infantiles y juveniles de ficción y no-ficción y emprendedora en Acaena.

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