Artesanía tradicional y contemporánea: Entre el patrimonio y la industria creativa
Columna Franca.

Artesanía tradicional y contemporánea: Entre el patrimonio y la industria creativa

La delgada línea entre patrimonio, diseño, apropiación cultural y respeto a la tradición.

Este año cumplo 16 años asesorando a artesanos, diseñadores y artistas en el desarrollo de productos y metodología de proyectos, para alcanzar sus objetivos y obtener resultados reales en sus creaciones y emprendimientos. Son más de 400 creadores con los cuales he tenido el privilegio de compartir sus procesos creativos, frustraciones, miedos, talleres, caos y sueños –esto último es lo más importante, ya que es lo que hace volver a creer, crear y continuar–.

En la experiencia con la artesanía, podemos definir dos categorías con las que he trabajado: la tradicional y la contemporánea. Para tener un marco teórico sobre estos conceptos, revisamos las definiciones, aún vigentes, que se adoptaron durante el Simposio Internacional sobre la Artesanía y el Mercado Internacional: Comercio y codificación aduanera, Unesco/Centro de Comercio Internacional (Manila, Filipinas, 1997).

La artesanía tradicional es una expresión artística cuyos cimientos descansan en las tradiciones de una comunidad. Su base es la transmisión del conocimiento a través de generaciones, muchas veces en forma oral, por lo que lo conecta, por una parte, con el  patrimonio inmaterial, siendo las técnicas y conocimientos utilizados en las actividades artesanales lo más relevante como patrimonio, más allá del producto donde se materializa este saber.

La artesanía contemporánea colinda también con las industrias creativas: dada la apertura de la sociedad a adquirir objetos de valor simbólico, la artesanía ha logrado adaptarse a nuevas formas, creando innovadores productos que reflejan a cabalidad la creatividad y el patrimonio cultural de sus creadores.

Ambos tipos de artesanías se están desarrollando fuera y dentro de nuestro país, y cada uno cumple un rol fundamental en las etapas de investigación, creación, desarrollo y producción para quienes trabajamos en esta materia.

En la artesanía tradicional, primero está la sabiduría de nuestros ancestros, que se va transmitiendo de una manera dinámica –no estática– a las nuevas generaciones. Lo segundo es la génesis de las técnicas y conocimientos. Por esto, es fundamental el valor de conservarlas y respetarlas, como lo ha hecho, por ejemplo, la fundación Artesanías de Chile. Esta fundación consta de espacios de fomento para los artesanos y artesanas, como capacitaciones, asesoría técnica, promoción y comercialización de sus productos.

El desafío de las nuevas generaciones de artesanos y diseñadores es, en mi opinión, nutrirse de la artesanía tradicional comprendiendo y visualizando los códigos estéticos, técnicos y culturales para luego decodificarlos y crear nuevos códigos –y así sucesivamente–, para generar un formato original. Son conocidas las marcas de diseño que han utilizado iconografía de comunidades indígenas para copiar su conocimiento y sus creaciones. Han obtenido beneficios sólo para las marcas, sin establecer una co-creación transparente o establecer beneficios mutuos. Extraen este conocimiento para una colección sin construir lazos a largo plazo con las comunidades ni aportarles con beneficios económicos o un desarrollo sustentable. Ante tantas marcas de fast fashion y de lujo que perpetúan estas malas prácticas, el patrimonio cultural de muchos artesanos es constantemente utilizado y queda completamente desprotegido.

Existen algunas agrupaciones indígenas –en México, por ejemplo– y entidades del sector privado que están levantando la voz para difundir esos abusos y proponer la protección de este patrimonio cultural. Este es el caso de Fashion Revolution, un movimiento que nació después de un terrible accidente ocurrido en Rana Plaza, en Bangladesh en el año 2013, que estuvo relacionado con las malas condiciones de trabajo en la producción y confección de vestuario para la moda.

Los diseñadores tenemos responsabilidad en estas materias y debemos tener buenas prácticas en la creación y producción. Con la idea de reflexionar en nuestros espacios de trabajo –y con otros diseñadores– acerca de la relación entre la artesanía y el diseño en Chile y en el mundo, les planteamos algunas interrogantes:

¿Es la artesanía contemporánea ajena a la tradicional actualmente? ¿Cómo es que ambas coexisten y se retroalimentan en el contexto del diseño actual? ¿Qué prácticas se podrían establecer para impedir la copia o la utilización indebida de las iconografías de las culturas indígenas?

Imágenes: Fotografías registros de asesorías Alejandra Bobadilla

Fuentes:

Unesco

Artesanías de Chile

Fashion Revolution

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Alejandra Bobadilla

Estudio Técnico Agrícola, Licenciada en Cine Documental y Gestora Cultural de profesión, entre otros, pero desde el año 2003 se ha dedicado a diferentes áreas de la investigación y formación textil, que va desde la búsqueda de nuevas tendencias, hasta la innovación en las formas de trabajo y diseño con materiales nobles como la alpaca. Es miembro de WTFO World Fair Trade Organization. @surorigen

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