Mujer Franca: Béa Johnson

por | Nov 30, 2018

De Barbie shopaholic a gurú de la filosofía cero residuos.

Nacida en la región de Provence en Francia, Béa Johnson pasó su infancia viendo a su padre en su hobbie de deconstruir, reparar y reutilizar cosas, así como cuidar del huerto, mientras su madre cocinaba, cosía, lavaba, planchaba, tejía y hacía conservas. A los 18 años, la autora del blog Zero Waste Home, convertido en bestseller y traducido a 20 idiomas, partió a California a trabajar como au pair. Fue durante ese año que conoció a su actual marido Scott, y con quien iniciaría un estilo de vida ecoamigable imitado por millones alrededor del planeta.

Antes de desarrollar su filosofía de las 5 Rs para evitar producir desechos, Johnson llevaba una típica vida estadounidense de ricos y famosos; en su casa de casi 300 metros cuadrados, tenía un televisor gigantesco, un garage para tres autos, walk-in-closets, un estanque con peces, 2 refrigeradores, 4 mesas, 26 sillas y un bote de basura con capacidad de 250 litros que se llenaba semanalmente con los residuos del hogar.

Gracias al trabajo de Scott, la familia podía tomar vacaciones internacionales, organizaban lujosas fiestas, disfrutaban de una dieta basada en carne, eran miembros de una piscina privada y realizaban compras semanales en Target. La ganadora de los Green Awards (2011) confiesa en su publicación que llevaba el pelo platinado como Barbie, iba al solarium, y se aplicaba Bótox en la frente. También experimentó con uñas acrílicas y extensiones en el cabello. Pero algo no estaba bien. A sus 32 años sintió que la vida se había vuelto sedentaria. Con Scott echaban de menos caminar a cafés y pastelerías, lo cual practicaban normalmente mientras vivieron un tiempo en el extranjero.

Un buen día el matrimonio decidió que mudarse a Mill Valley, un sector de estilo Europeo al norte de San Francisco, los haría más felices. En el intertanto de la re-localización, se quedaron en un departamento con los elementos más necesarios, y el resto de las cosas de la casa permanecieron en cajas en una bodega. Y durante esta época, la pareja descubrió que pasaba más tiempo realizando actividades como picnics y andar en bicicleta, porque no estaban preocupados por las labores de mantención que requería el antiguo hogar, como cortar el pasto y así. «Fue liberador» dice Béa.

De esta forma, la familia se dio cuenta que preferían vivir en una casa más pequeña, pero que les permitiera caminar a bibliotecas, el colegio y otros lugares. El 80% de las pertenencias de la vida «XL» fueron vendidas. El downsizing y la simplificación fueron la tónica de esos años. Luego vendría la reducción de la basura. Los libros como Simplify your life (1994), Cradle to Cradle (2002), y documentales de Netflix fueron guías del proceso. También entendieron las implicancias de una dieta poco saludable, así como los efectos de un consumo irresponsable.

Béa, Scott y sus hijos Max y Léo fueron re-evaluando cada una de sus acciones diarias, y de a poco fueron integrando hábitos sustentables, como la compra a granel en envases reutilizables, y la inversión en alimentos locales y orgánicos. La compostera vendría más tarde, así como el blog para compartir la logística de todo con amigos y familia. El resto es historia.

La conferencista más chic y minimal del mundo ha logrado reducir su basura anual al tamaño de un frasco de vidrio de medio litro, y en el camino ha inspirado a muchísimos individuos a minimizar su consumo. ¿Los efectos de seguir a esta genial gurú? Ahorro de dinero y tiempo, buena salud y el disfrute de increíbles experiencias junto a seres queridos y amigos. ¿Quién más se anima a seguirla?

Imagen via impakter.com.

Abogada y minor en Diseño Integral UC, magíster en Periodismo de Moda por la London College of Fashion, fundadora de Ander y Miel magazine. Su panorama ideal es cocinar platos veggies para los amigos y leer libros. Sus hijos son Clemente y Aurora, y su marido Tomás. Vive en Frutillar.

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