Cómo iniciar un huerto en macetas

por | Mar 26, 2021

Los básicos para empezar a cultivar en espacios reducidos.

Hoy más que nunca sabemos que traer espacios verdes a nuestros hogares nos ayuda a crear una relación íntima y consciente con nuestros sentidos. Estamos diseñados para evolucionar entendiendo nuestros ciclos naturales y necesitamos fomentar la pertenencia con nuestro ecosistema, somos parte de la naturaleza y no debemos entendernos lejos de ella. Una forma de hacer esto es mediante los huertos.

Aunque podríamos creer que para tener un huerto es necesario tener un jardín, campo o grandes espacios disponibles, es viable montar tu propio espacio verde y comestible a través de un maceto-huerto en un espacio más reducido. Empezar tu huerto en macetas es la mejor manera para adentrarte al mundo hortelano de forma fácil, exitosa y sumamente gratificante. 

Las macetas brindan muchos beneficios; no requieren de mucho presupuesto, puedes montarlas en cualquier espacio, grande o pequeño, puedes moverlas de lugar cuando quieras, puedes decorar con ellas tus espacios, y sobre todo puedes conocer mucho sobre las necesidades particulares de cada cultivo. Entender y aprender acerca del sustrato, los nutrientes y abonos, la importancia del diámetro y la capacidad en litros, las necesidades hídricas de cada cultivo y las necesidades de horas luz de tus plantas.

Los factores que debes considerar antes de comprar tus macetas y plantas son los siguientes:

  • Tipos de macetas
  • Diámetros y capacidad en litros de las macetas
  • Necesidades de luz solar
  • Orientación del espacio
  • Riego
  • Sustrato

Tipos de macetas

Existen muchos tipos de macetas en el mercado: de cerámica, plástico, aluminio, madera,  etc. Las que recomiendo son las macetas de barro o greda. Es un excelente material, ya que permiten que el aire circule por toda la maceta y son buenas para retener la humedad. Es muy importante que independientemente del material que decidas usar, siempre tomes en cuenta que las macetas deben tener orificios en la parte inferior para que el aire circule y así tanto las raíces como la tierra reciban oxígeno, y que el exceso de agua pueda salir.

Diámetros y capacidad en litros de las macetas

Asegúrate de que tus macetas de barro tengan un diámetro máximo de 45 cm y que la capacidad en litros sea la adecuada dependiendo del cultivo que quieras sembrar.

En macetas con una capacidad mínima de 20 litros podrás sembrar: tomates, pimientos, pepino, berenjena, brócoli, papa, calabaza y coliflor.

En las que tienen una capacidad mínima de 15 litros podrás sembrar: chiles, repollo, ajos, coles y tomate cherry.

En las de capacidad mínima de 10 litros podrás sembrar: rábanos, acelga, espinaca, apio, kale, zanahoria y remolacha.

En macetas con una capacidad mínima de 5 litros podrás sembrar: fresas, albahaca, perejil, cilantro, arúgula, cebollín, lechuga y cebolla.

Necesidades de luz solar

Es muy importante considerar las horas luz de sol directo, recuerda que las plantas convierten la luz solar, el agua y el dióxido de carbono en azúcar y oxígeno, a través de la fotosíntesis. Como regla general, entre más luz reciba una planta, más energía podrá generar para realizar todas aquellas funciones que permiten que una planta crezca sana y puedas cosecharla.

Cultivos que crecen bien con poco sol (3-4 horas de sol diarias): lechuga, espinaca, remolacha, zanahoria, rábano, fresas, guisantes, judías, menta, cebollín, perejil y cilantro. Este tipo de cultivos puede crecer bien con luz indirecta (balcón orientado hacia el norte,  por ejemplo).

Cultivos que requieren de mucho sol para poder crecer (6-8 horas de luz directa): tomates, berenjena, pepino, pimiento, calabaza, romero, albahaca, salvia, tomillo y maíz.

Cultivos que toleran sombra: fresa, espinaca, acelga, lechuga, rábano, cebollín, rúcula, betabel, perejil y menta. Estos cultivos se adaptan bien a la luz indirecta pero serán siempre más productivos con un par de horas de sol.

Orientación del espacio

Las horas de luz dependen de la orientación, por lo que te recomiendo investigar la orientación del espacio dónde pondrás tus macetas. En el hemisferio norte, por ejemplo, la orientación al norte no suele tener luz directa, sobre todo en el invierno, la orientación al sur recibe sol durante todo el día, y la orientación al sureste recibe sol durante las mañanas. La orientación al suroeste recibe sol por las tardes. En el hemisferio sur se da el mismo proceso, solo que la orientación al norte es la que más radiación solar recibe.

Riego

El gran secreto para mantener tu planta sana es el equilibrio entre la absorción de agua a través de las raíces y la evaporación a través de las hojas. Recuerda que el exceso de agua es casi siempre un peor error que la falta de agua. El riego en macetas debe hacerse ligero pero frecuente. Es mejor varios riegos chiquitos que uno largo y prolongado, asegúrate siempre de no solo mojar la superficie sino que el agua se absorba y llegue hasta la raíz. Es importante regar la tierra y no las hojas. Lo más recomendable siempre, sobre todo si tienes muchas macetas, es instalar un sistema de riego por goteo.

Sustrato

El sustrato es la tierra en la que van a crecer tus plantas. Tener un buen sustrato es uno de los pasos más importantes a la hora de empezar tu huerto. La mejor receta para el huerto en macetas es la combinación de humus de lombriz con fibra de coco. El humus de lombriz es un material derivado de la descomposición de materia orgánica mediante la lombriz roja californiana, y tiene niveles muy altos de nutrientes. La fibra de coco es un sustrato orgánico que no tiene nutrientes pero que aporta ligereza y esponjosidad, promueve la aireación y ayuda a retener grandes cantidades de agua. Este sustrato debe estar compuesto por 60% fibra de coco y 40% humus de lombriz.

Teniendo todos los elementos considerados y listos, ¡manos a la obra! Si no tienes plantas jóvenes, puedes crecer tus plantas desde la semilla. Compra semilleros, llénalos de sustrato y siembra tus semillas, espera unos días hasta que germinen, y cuando tus plantas tengan cuatro hojas o midan 10 cm están listas para ser trasplantadas a sus macetas. Puedes colocar en el fondo de tu maceta trozos de maceta rota, piedras o tezontle, llénalas del sustrato de fibra de coco y humus de lombriz.

Un último consejo: cuando tus plantas de ají chiles o tomates alcancen una altura de 15 cm, pellizca y corta sus extremos superiores para provocar el florecimiento.

Tiene dos hijas, Lila y Martina, y vive en Los Cabos, México. Sus temas de interés son los huertos, la naturaleza y la sustentabilidad. Acaba de hacer un viaje de tres meses con su familia por el mar de Cortés a bordo de un barco de 1970 que restauró con su esposo Gerardo. @leonorapiesytierra

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