Conociendo las telas artificiales

por | Feb 10, 2021

¿Cuáles son sus características, impacto y en qué contexto hace sentido adoptarlas?

Con el crecimiento y evolución del mercado de moda tenemos a nuestra disposición una gran variedad de materiales y no nos queda claro cuál es la mejor opción o el impacto que generamos al consumir cada uno de ellos. En general asumimos que las fibras naturales son mejores, sin saber exactamente cual es el criterio para pensar así. Creo que lo mejor que podemos hacer es informarnos para tomar decisiones más coherentes con nuestros valores, y por esto estamos conversando sobre los grupos de telas en esta serie de tres textos, hoy con foco en telas artificiales.

Las telas artificiales son por definición materiales que, independiente de su origen, son modificados por el humano (a través de procesos químicos, por ejemplo) para llegar al producto final. Muchas son hechas a partir de fibras de origen natural, lo que nos deja una idea a veces equivocada sobre su impacto en el medio ambiente.

VISCOSA

Esta fibra proveniente principalmente de la pulpa de árboles nativos se ha transformado en la tercera fibra más usada en el mercado. Su bajo costo la hizo abundante y es utilizada hasta por marcas que se definen como sustentables. El hecho de que su fibra sea proveniente de bosques primarios significa que su extracción es causa de deforestación. El residuo de los procesos químicos, el alto consumo de energía y de agua son otros puntos en contra de adoptar la viscosa. 

¿Los beneficios? Es una tela respirable, de buena caída, cómoda y fácil de trabajar, lo que la hace atractiva tanto para consumidores como para diseñadores. Por ser una fibra frágil, se recomienda lavado en seco, pero en general son prendas de bajo costo y lavadas en máquina. La viscosa y el modal son tipos de rayon, producidos a través del mismo proceso, y generan telas de baja calidad y con vida corta, muy de acuerdo con el modo de operar del fast fashion.

A pesar de ser una fibra biodegradable, para que el uso de la viscosa pudiera ser considerado responsable habría que poder rastrear su origen u optar por telas de mayor gramaje y calidad, como la crepe de viscosa, por ejemplo. Por otra parte, existe una certificación del FSC (Forest Stewardship Council) que asegura el origen sustentable de la madera utilizada para la producción, y marcas como Stella McCartney que garantizan comprar solamente desde proveedores certificados.

Como siempre, recomendamos acercarse a las marcas y cuestionar, tomando el proceso productivo como uno de los determinantes para nuestra decisión de compra.

CUPRO

A pesar de no ser tan famosa, es una materia prima relativamente antigua. Bajo la marca registrada de Bemberg, la japonesa AsahiKasei produce Cupro desde 1931. El Cupro es producido a partir de los filamentos que envuelven las semillas del algodón y en el proceso químico de su producción se diluyen los filamentos en una solución de amonio y óxido de cobre. Se produce en un circuito cerrado, lo que significa que los productos químicos utilizados se pueden extraer posteriormente y el agua se puede reutilizar.

Es una tela suave y brillosa (incluso utilizada como una opción vegana a la seda), respira como el algodón y es una manera de aprovechar totalmente el algodón – más ético aún si está producido desde el algodón orgánico. Es biodegradable y se puede lavar en agua, en máquina o a mano. Un punto en contra – se arruga fácilmente, ¿pero qué importa?

BAMBOO

Es usualmente vendida como una tela respetuosa con el medioambiente, lo que es parcialmente verdad. La planta de bambú es uno de los recursos más sustentables: crece rápido y fácilmente, no necesita pesticidas o fertilizantes, y no necesita ser replantada, porque brota nuevamente desde la raíz. Por otro lado, el proceso productivo de la fibra textil usa químicos pesados y peligrosos para la salud de los trabajadores y de los consumidores, además de contaminar el agua.

De aspecto suave como el algodón o la seda, es usado para producir prendas fluidas y normalmente mezclado con algodón u otras fibras. Es también cada vez más usado en el textil de hogar, muy valorado por sus propiedades antibacterianas.

Entre el bamboo y el algodón, la alternativa más responsable podría ser optar por el algodón orgánico o reciclado.

LYOCELL (TENCEL®)

Es una de las fibras más ecológicas actualmente, con un proceso productivo de rayon más amigable que el modal y la viscosa, en circuito cerrado como el Cupro. Lyocell es el nombre genérico del proceso productivo y de la fibra, mientras Tencel es la marca de Lyocell vendida por la empresa Lenzing AG, hecho con eucaliptus certificado, sin pesticidas, fertilizantes o irrigación. También es 100% biodegradable.

Es un proceso más caro que los otros tipos de rayon, pero resulta en una tela más resistente, que puede ser lavada en maquina o en seco, y necesita menos tinte que el algodón para lograr la misma profundidad de color. Se siente más suave y fresco que el algodón, y se arruga menos. Varias marcas locales lo usan en prendas que amamos.

Existen varias otras telas artificiales con procesos productivos responsables como la fibra de naranja o de piña, pero con poca difusión en el mercado. Sin embargo, es importante resaltar que ninguna materia prima, por si sola, es realmente capaz de transformar la moda en una industria sustentable. Las materias primas ecológicas deben ser incorporadas a procesos productivos limpios y sustentables – desde la concepción de la fibra hasta el post-consumo o descarte. Además, es necesario repensar la economía, generar un mercado menos dependiente de productos y más de servicios. Las telas son solamente una etapa del proceso.

Sea cual sea el tipo de tela que eliges vestir, la intención es que sea una decisión consciente y coherente con tus necesidades de rutina, buscando contaminar menos y maximizar el potencial de uso de cada prenda, retrasando el descarte. Si elegimos bien y cuidamos nuestras prendas, podemos desacelerar el ritmo de consumo y esto ya es un gran paso para construir un mercado de moda más responsable.

Imagen de portada: @stellamccartney Resort 2020 Collection

Consultora de moda, posible y sin reglas. Mamá, emprendedora, paulistana de corazón y viajera de alma. En los últimos 10 años facilité el vestir de muchas personas y construí el primer servicio de arriendo de ropa casual en Chile, Recloset. De vuelta a Brasil, me dedico a ayudar gente real (como tú y yo) a construir un vestir más fácil y consciente. @mari.pattaro

Podría interesarte