Pause Fashion Hub: Un break de la moda en Nueva York
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Pause Fashion Hub: Un break de la moda en Nueva York

La feria pop-up de moda consciente que conocí en Brooklyn.

Era mi primera vez en Nueva York y honestamente no andaba en busca de rincones slow. Quería conocer la idiosincrasia misma del consumismo en pleno; las noches plagadas de gin y neón, las mañanas de desayunos y brunch, y ojalá entrar a cada tienda de la Gran Avenida que además sorprendía con precios más bajos de lo esperado.

Pero el día que me quedé recorriendo el barrio de Williamsburg, Brooklyn, donde me estaba alojando –y el streetstyle se goza en cada cuadra–; me encontré con un lugar menos turístico, pero tan entretenido como todo lo que se ve cruzando el río: cafés, tiendas, barberías y minimarkets, tan lindos y estilosos que, por mí, entraba a todos.

Justo al lado de una ferretería, en el número 132 de Bedford Avenue, encontré sin querer el motivo de esta nota. Una feria de moda sustentable con marcas de todas partes del mundo que, para mi mayor sorpresa, era atendida por dos argentinas: Romina Pirani y Leticia Bordoni, las creadoras de Pause Fashion Hub, la iniciativa detrás de todo esto.

¿Qué es Pause Fashion Hub? Un lugar donde convergen marcas de moda de todas partes del mundo, cuyo denominador común no es solo ser propuestas de vanguardia y calidad textil, sino que también destaquen por usar materialidades de larga duración y respetar el medio ambiente, así como adscribirse a los principios del comercio justo y la sustentabilidad en general.

Cuando, en el 2013, sus fundadoras coinciden en un vuelo de Madrid a Buenos Aires, su ciudad natal, se forma este proyecto. Por separado, una pareja les pidió intercambiar asientos con ellas y así quedaron sentadas juntas, hablando horas sobre la importancia de desarrollar nuevas maneras de consumo y producción en el mundo de la moda. No se separaron más.

Ambas tenían experiencia en el rubro, pero a partir de ahí comenzaron a trabajar en lo que es Pause Fashion Hub, que se ha dado conocer en grandes ciudades del mundo, como Ámsterdam, Nueva York y en su próxima versión –en abril de este año–, en París.

Su más reciente feria itinerante –a la que ellas llaman pop-up– reunió en Nueva York a artistas y diseñadores alrededor de sus mismos principios de creación, y fue ahí que las pude conocer e intercambiar algunas palabras con ellas.

“El pop-up lo planteamos como una pausa para ser un poco más conscientes de nuestras elecciones y de lo bien o mal que nos hacen en relación con nuestro estilo de vida. Está pauteado desde la moda, porque nos encanta, pero llama a repensar cómo estás viviendo y es una experiencia que, pese a ser dentro de una tienda, te invita a despertar un poquito”, dice Romina.

“Hicimos esta instancia en Williamsburg, que es un poco más hípster, y por ahí despierta más interés en el tema, pero en Manhattan ni vimos la palabra sustentable. Es que en Nueva York está instaurada la cultura de todo lo que te gusta te lo compras, aunque en Brooklyn por lo menos había un espacio para entrar con nuestra propuesta”, cuenta Leticia.

Romina y Leticia viven y trabajan en Ámsterdam, donde la cultura amigable con el medioambiente y consciente de la sustentabilidad está a años luz de lo que vivimos en América. Sin embargo, reconocen que esta experiencia de estar por primera vez en Estados Unidos les abrió una puerta para llegar a cada vez más personas con su propuesta.

“A diferencia de Europa, en Nueva York las personas pagan precios altos, pero es fundamental entregarles buen diseño además de algo innovador. Pasa mucho que lo sustentable suele ser aburrido y ahí entra todo lo que hacemos nosotras para elegir las marcas que conforman un pop-up”, explica Romina.

“Y, claro, porque a veces hay diseñadores que están haciendo cosas divinas, pero tienen terminaciones demasiado artesanales o no tienen una comunicación visual muy buena. En este caso, les pedimos que se preparen más para formar parte de nuestras exhibiciones”, complementa Leticia.

La muestra de noviembre y diciembre del 2018 que tuvieron en Nueva York debía transmitir ese espíritu: productos de moda sustentables y de calidad, pensados para un público versátil de todas las edades y géneros.

Congregaron a marcas tales como la tienda alemana de ropa unisex Soki Kassel, a la diseñadora belga de joyas hechas a mano Nimzu y a las promesas detrás de Pala Eyewear, quienes retribuyen cada venta de anteojos con ayuda concreta para terminar con la pobreza en África.

¿Y qué hay con emprendimientos chilenos en sus ferias? Si bien actualmente no cuentan con proyectos latinoamericanos en sus pop-ups, están súper abiertas a recibir propuestas. Con base en su experiencia, recomiendan juntarse entre varios diseñadores para costear el despacho de los productos a Europa. También es necesario postular para ser parte de su proceso curatorial, aquí descrito.

Ante cualquier consulta, puedes escribirles libremente y en español a: info@pausepopup.com.

Imagen destacada pausefashionhub.com

Imágenes interiores cortesía Pause Fashion Hub

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María Salazar

Periodista felizmente independiente, con experiencia en la generación de contenidos para todo tipo de plataformas. Practico yoga y danza, y amo la mixtura entre música y literatura. Creo que lo lento llega lejos. @mariaj.salazar

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