Una introducción al maquillaje natural
Belleza

Una introducción al maquillaje natural

¿Natural? ¿Orgánico? ¿Ecológico? También tenemos esas preguntas.

En la transición hacía una vida más sustentable y consciente empezamos a reconsiderar muchas costumbres, desde las más pequeñas (no en términos de importancia, sino de esfuerzo necesario a cambiarlas), como no dejar escurrir el agua mientras nos lavamos los dientes, a las más grandes, como reformular nuestros hábitos de consumo, evitando por ejemplo productos “sobre-envasados” y prefiriendo las compras a granel.

Pero tarde o temprano este camino nos lleva a enfocarnos en nosotros, en los productos que usamos cotidianamente para cuidar de nuestro cuerpo, y ahí empieza la confusión. Cualquier mujer – y hombre también –, sin ser un gran make-up artist, posee un número considerable de productos cosméticos, o sea de cualquier substancia o mezcla destinada a ser aplicada en la superficie externa del cuerpo humano para modificar su apariencia.

Y aquí viene la pregunta del millón ¿Cómo seguir arreglándonos, para sentirnos bellas y seguras, sin descuidar la salud de nuestra piel?

Yo veo tres posibles opciones:

La primera es la más drástica: dejar completamente el maquillaje y empezar a apreciar tu belleza natural. Cuidarías sin duda de tu piel e ¡imagínate el ahorro económico!

Si piensas aún no estar lista para una solución tan extrema, podrías empezar a producir tu propio maquillaje en casa. Es una posibilidad viable, pero hay que estar muy consciente de que te expones al riesgo de desarrollar irritaciones o reacciones alérgicas. Natural no es siempre sinónimo de saludable ya que hierbas y plantas pueden tener contraindicaciones importantes para ti. Por eso, es útil consultarse con un dermatólogo y considerar factores como la tipología de piel y la propia sensibilidad personal en caso de ingredientes nunca antes usados.

¿No quieres arriesgar reacciones extrañas, puntos negros y exceso de sebo? Entonces, no te queda que una opción: empezar a comprar make-up natural. Okay, y biológico, ¿no? ¿orgánico? ¿ecológico?

Hagamos un poco de orden.

Primero que todo, no existe una definición legal que identifique lo que se puede y no denominar cosmética natural, y ni siquiera ha sido definido un porcentaje mínimo de ingredientes naturales que un producto natural debería contener. Vamos a aceptar la definición que da Organic Magazine: un producto natural debe contener por lo menos el 85-90% de ingredientes naturales para ser considerado tal. Además, que un producto sea indicado como natural sólo implica que contiene ingredientes naturales, vegetales o de origen vegetal (o derivados que se consideran naturales como los almidones y los alcoholes vegetales), sin aditivos químicos ni conservantes sintéticos, mientras que cuando se habla de ingredientes ecológicos – biológicos, bio, orgánicos, que son usados como sinónimos, aunque no lo sean – se entienden ingredientes provenientes de agricultura biológica y ecológica, libres de determinados insecticidas y transgénicos.

Aclarado esto, veamos las principales características del maquillaje natural:

1. Está hecho de ingredientes vegetales o de origen vegetal. En particular, los productos con base cremosa (crema, base, lápiz y bálsamo labial) están constituidos principalmente por aceites y mantequillas vegetales (jojoba, coco, almendra, karité, cera de abeja), mientras que los productos en polvo (base mineral, rubor, sombra) contienen sobretodo óxido de zinc, arcilla blanca o verde. Todos estos ingredientes bases pueden ser enriquecidos con plantas y flores o aceites esenciales.

2. Es más delicados de los productos de make-up tradicionales y tiene una duración menor (PAO, Period After Opening). Está sujeto a mayor oxidación y a contaminación por parte de agentes externos porque contiene sólo conservantes de origen vegetal, más blandos en comparación a los químicos. Lo mejor es conservarlo en un lugar seco y fresco, lejos de la luz.

3. Los productos europeos pueden tener certificaciones que comprueban su calidad natural. Las más famosas son ECOCERT y Cosmebio (Francia), BDIH y Demeter (Alemania), Soil Association (Inglaterra), ICEA y CCPB (Italia) e IMO Control y Bio Inspectra (Suiza).

Ya, pero ¿cómo estar seguros de que un producto es de verdad natural, como promete el envase, si no tiene certificaciones?

La mejor manera de saberlo es conocer algo de su composición, o sea saber leer su INCI (International Nomenclature of Cosmetic Ingredients), el código utilizado para indicar los ingredientes de un producto, que aparecen en orden decreciente en base a su porcentaje de concentración.

Teniendo claras algunas reglas básicas, serás capaz de distinguir sin problemas un producto natural de uno no tan natural.

¿Vamos?

1. Los ingredientes naturales son fácilmente reconocibles porque presentan el nombre en latín de las plantas de donde fueron extraídos, y son seguidos por el nombre en inglés de la parte de la planta utilizada y por el nombre del compuesto: aqua, water o distilate para hidrolatos y aguas florales; oil para aceites; butter para mantequillas; wax para ceras vegetales. Mientras más ingredientes naturales logras encontrar, más natural será el producto, obvio.

2. Otros ingredientes que un producto natural puede contener son Tocophenol, un antioxidante, Panthenol, un antiestático, Mica, Titanium Dioxide, Zinc Oxide, Iron Oxide, Ultramarine Blue, principales ingredientes de bases y del make-up mineral en general.

3. Los productos naturales NO pueden contener: Te contamos todo sobre eso en el artículo ¡Tóxicos Fuera!, pero aquí va un resumen.

* Parabenes (ingredientes con la palabra paraben);

* Petrolatos (Paraffinum liquidum, Petrolatum, Vaselina, CeraMicrocristallin entre otros);

* Siliconas (ingredientes que terminan en -xane o en -cone);

* Antimicrobianos (triclosan, bht, bha);

* Colorantes químicos (indicados con CI más un número);

*Conservantes que liberan formaldehído (Polyquaternium, por ejemplo);

* PEG (ingredientes que terminan en -eth o empiezan con PEG más un número) que pueden tener trazas de óxido de etileno, que es cancerígeno;

*Perfumes de derivación química.

Ahora tienes todas las herramientas para decidir: ¿qué elegirás?

 

 

Valentina Ascolani

Italiana, titulada con pasión en idiomas y comunicación, habla alemán, portugués, inglés, español e italiano, obvio. Ama intensamente los viajes, los libros y el café. Está en transición, con altos y bajos, hacia una vida con menos basura. @valentina_as

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