Hacia la raíz
Bienestar

Hacia la raíz

Conectando a mujeres con sus ciclos naturales.

La píldora anticonceptiva ha sido descrita como un invento que liberó a la mujer del siglo XX, permitiéndole controlar de manera personal sus ciclos y capacidad de embarazarse. Si bien cada mujer es libre de tomar la alternativa que más le acomode cuando de control de natalidad se trata, las preguntas por los ciclos femeninos, cómo conectamos con nuestra energía cíclica y cómo podemos re-conocer nuestro cuerpo parecen haber surgido con más fuerza y profundidad. Es por esto que nos llamó la atención conocer más sobre el método sintotérmico como una alternativa para quienes estén buscando otras formas de controlar la natalidad.

Liderado por Andreína y Fran, Hacía la raíz es un proyecto que conecta a las mujeres con sus ciclos naturales a través de cursos, talleres y asesorías sobre energía cíclica, autoconocimiento, anticoncepción y concepción con el método sintotérmico. ¿Cómo dos amigas y con-cuñadas se embarcan en este camino? ¿Qué es el método sintotérmico y cómo nos permite conocer más sobre nuestros ciclos y convertirse en una herramienta de control de natalidad? ¿Cuáles son los beneficios e impactos de conectar con nuestros ciclos? Esto y mucho más nos contaron sus fundadoras.

Primero que nada me gustaría saber más sobre ustedes. ¿Qué estudiaron, qué les gusta hacer, cómo se conocieron?

Fran estudió Medicina Veterinaria, enfocada en el ámbito de conservación de ecosistemas y sustentabilidad. Actualmente se encuentra fuera del país, cursando un magister en Biodiversidad. Andreína estudió Comunicación Audiovisual, trabajó varios años en proyectos antropológicos con comunidades étnicas en Colombia y Chile; previo a crear Hacia la Raíz, hizo su magíster en Estudios Latinoamericanos y estudió las trayectorias que viven las mujeres migrantes en Santiago de Chile.

¿Cuándo y por qué nace su inquietud por conocer los ciclos femeninos?

Llevábamos un buen tiempo preocupándonos por alimentarnos bien, reducir nuestra huella ambiental, cuidar el planeta, cuidar nuestro cuerpo, y de repente nos dimos cuenta de que nuestros esfuerzos eran en vano porque usábamos hormonas sintéticas para prevenir el embarazo. Esto nos desconcertó y despertó una gran inquietud por ser más consecuentes con nuestra búsqueda e incluso con nuestras creencias políticas.

Nuestros caminos venían de dos lugares: por una parte, Fran involucrada con aspectos de ecología e impacto ambiental, donde se reconocen algunos anticonceptivos hormonales como disruptores endocrinos que afectan directamente a la fauna. Por otro lado, Andreína venía trabajando temas asociados a la violencia de género y ello despertó una conciencia sobre cómo nuestro cuerpo es intervenido y nuestros procesos naturales medicalizados.

Nos encontramos cuando ambas buscábamos respuestas y, sinceramente, todo este camino es muchísimo más fácil y amoroso cuando lo haces acompañada. Estuvimos un año buscando alternativas, tecnologías, leyendo mucho y cuestionándonos. Una vez que tuvimos más seguridad de lo que estábamos logrando, nos decidimos a compartirlo con otras mujeres.

Desde su experiencia y punto de vista, ¿cuál es el impacto que tiene en una mujer el conocer más de cerca sus ciclos?

Nuestro ciclo es nuestro quinto signo vital; esto es algo que ya se ha demostrado suficiente desde la ciencia. Nuestro ciclo refleja nuestra salud general, nuestro estado de ánimo, nuestros buenos y malos hábitos. Conocer nuestro ciclo es un acto realmente emancipador. Estas son algunas de las cosas que podemos lograr con un conocimiento profundo de nuestro ciclo:

– Comprensión de nuestras fases, estados anímicos y hormonales: organizarnos amorosamente según nuestro propio ritmo.
– Empoderamiento real: fin de la dependencia y el daño que ejercen medicamentos y dispositivos sobre nosotras.
– Autogestión de nuestros días fértiles: entender cómo funciona nuestro cuerpo y administrarlo a nuestro favor para prevenir o lograr el embarazo.
– Capacidad de monitorear nuestra salud hormonal y general.
– Conciencia y diálogo respecto a las responsabilidades reproductivas que compartimos entre géneros y en pareja.

Y sobre el método sintotérmico, ¿nos podrían explicar de qué se trata? ¿Cómo lo conocieron?

El método sintotérmico es un sistema científico que existe desde los años setenta. Funciona con la medición y observación estandarizada de distintos signos corporales (temperatura basal, fluido cervical, sensación vaginal y otros). Estos signos se categorizan e interpretan de acuerdo a reglas definidas por el método. Es una herramienta muy completa para monitorear nuestra salud general, reproductiva y hormonal. Además, es hasta 99.6% efectivo en la prevención del embarazo.

Cuando supimos que existía, nos preguntamos ‘¿cómo nadie nos lo dijo antes?’. Es autogestionado, moderno, eficaz, económico. Sin embargo, es un método aún muy desconocido en la comunidad médica y en nuestras sociedades (sobre todo en América Latina). Lo conocimos investigando alternativas; descubrimos que existía suficiente literatura al respecto en otros países y, en cambio, muy poca información en nuestro idioma. Adicionalmente, este año Andreína decidió certificarse como instructora del método sintotérmico con una organización reconocida en Estados Unidos.

¿Cómo todo este conocimiento derivó en crear Hacia la raíz?

Cuando dejamos los anticonceptivos vivimos un proceso de ansiedad y preocupación (por suerte amoroso y acompañado) mientras lográbamos encontrar el mejor camino. Fue un largo tiempo de investigación, lecturas, aprendizaje. Cuando llegamos a un punto sólido, sentimos que si había tanta evidencia científica y si nos estaba haciendo tanto bien, ese conocimiento no podía quedar únicamente en nosotras.

Somos sagitarianas y acuarianas; tenemos un espíritu de enseñanza y de cambio social muy fuerte. A medida que avanzábamos en nuestro proceso creció nuestro deseo de transmitir a más mujeres este conocimiento, de poner nuestro granito de arena en forjar más mujeres conectadas, empoderadas, sanas e independientes.

Nos lanzamos a un primer taller con amigas para ver cómo funcionaba y la sorpresa fue muy grata al ver un gran recibimiento por parte de la comunidad; desde los mensajes que nos llegan, hasta el contacto directo con alumnas que han vivido procesos de transformación profundos. Ha sido maravilloso dar vida a este espacio.

¿Qué actividades o proyectos están realizando en Hacia la raíz y cómo les gustaría que siguiera en el futuro?

Realizamos cursos, talleres y asesorías sobre ciclos naturales, energía cíclica y método sintotérmico. Hasta ahora hemos funcionado más que todo de forma presencial en Chile y Colombia. Los proyectos que se vienen tienen que ver con el diseño de cursos virtuales para poder ampliarnos en Latinoamérica y programas que nos permitan acompañar a las mujeres en un lapso más prolongado de tiempo. También estamos empezando a trabajar en sinergia con profesionales de la salud y de la nutrición con el fin de entregar más herramientas a las personas en sus procesos de re-conexión mente/espíritu.

Han mencionado en sus redes sociales que la tristeza puede afectar nuestro ciclo haciendo que no ovulemos. ¿Cómo podemos cuidarnos en momentos de incertidumbre y transformación?

Las emociones son procesos orgánicos, no están desconectadas de nuestro cuerpo. Cuando estamos tristes, angustiadas, bajo situaciones de estrés, priorizamos la defensa sobre la reproducción. Eso implica que los niveles de cortisol se incrementan, debilitándose la comunicación entre nuestro cerebro y nuestros ovarios. Nuestro ciclo es el primero en mostrar cambios durante épocas de crisis personal o colectiva: una de las cosas que podemos esperar en este contexto es la postergación o la supresión del proceso ovulatorio. 

En tiempos de crisis es mucho más desafiante cuidar de nosotras y de nuestro cuerpo. Trabajar las emociones es un aspecto fundamental; contenernos, darnos espacios de reconexión, alimentarnos bien, hidratarnos de forma suficiente, respetar nuestras fronteras, aprender a decir que no. Todo eso forma parte de este proceso que es orgánico, integral. Si registramos nuestro ciclo podemos ver cómo va respondiendo nuestro cuerpo a todo este tránsito.

Para quienes quieran conocer más sobre el método, sus talleres y actividades, ¿cuáles son sus próximos pasos y cómo pueden contactar con ustedes?

Pueden contactarnos a través de nuestra cuenta de Instagram (@hacialaraiz), por correo electrónico (contacto.hacialaraiz@gmail.com) o Facebook (viajehacialaraiz). Próximamente podrán encontrarnos en nuestra página web, accediendo awww.hacialaraiz.com.

Por último, solo porque somos curiosas, ¿alguna canción, libro, serie, película o lo que sea que nos recomienden?

Libros:
Manual introductorio a la ginecología natural de Pabla Pérez San Martín
Taking Charge of Your Fertility de Toni Weschler
Cómo mejorar tu ciclo menstrual de Lara Briden
Luna roja de Miranda Gray
Mujeres que corren con los lobos de Clarissa Pinkola Estés
This is Your Brain on Birth Control de Sarah Hill
The Fifth Vital Sign de Lisa Hendrickson-Jack
Beyond the Pill de Jolene Brighten

Podcasts:
Hormonas en Sintoníade nuestra amiga Vanessa Castillo (@conscienciafertil)
Fertility Friday de Lisa Hendrickson-Jack
The Period Party de Nat Kringoudis y Nicole Jardim

Cuentas: 
– Las de nuestras amigas educadoras del método sintotérmico en Latinoamérica: @nacionovulacion, @sontusreglas, @somosuvia, @conscienciafertil, @metodosintotermico, @f_i_m_b_r_i_a
– Otras educadoras del mundo: @fertilitycharting, @famtasticfertility, @fertilityawarenessproject.

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Javiera Amengual

Directora

Psicóloga y Gestora Cultural UC, pero demasiado curiosa para quedarse solo ahí. El año 2016 funda Franca. plataforma online de moda y estilo de vida slow. Sibarita amateur, amante de la estética y aprendiz de astróloga. @jamengual

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